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‘El camino de la almazara’ premiado en la ‘XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU)/Flujos Comunes’

Nuestro proyecto ‘El camino de la almazara’, la regeneración del espacio almazara-lavadero en la aldea La Artejuela, Arañuel, realizado junto a mha y Carpe, ha resultado una de las dieciocho obras premiadas en la XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU) /Flujos Comunes comisariada por Ander Bados y Miguel Ramón e impulsada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y la Fundación Arquia.

La entrega de premios, a la que acudimos con mucho gusto e ilusión, se realizó el pasado 11 de diciembre en la Térmica Cultural de Ponferrada, un espacio increíble que renace y reconvierte un pasado como central térmica en un espacio multiusos dedicado al arte y al conocimiento. 

Además de la entrega de premios se inauguró la exposición que recoge todas las propuestas premiadas (dieciocho obras construidas, quince proyectos de divulgación y veinte proyectos final de carrera) que podrá visitarse en La Térmica Culturas hasta el 15 de marzo de 2026 y que posteriormente comenzará un periplo hacia otras ciudades como Madrid, València, Tokio o Lima. 

 

Estamos muy contentas del reconocimiento que está teniendo el proyecto. Este es el último, pero con anterioridad hemos obtenido otros: Mención en la categoría “Urbanismo y paisaje” en los Premios COACV 2025, Mención de Honor en la categoría de Arquitectura en la XXIV edición de los Premios Cerámica Ascer, Seleccionado en los Premios Arquitectura convocados por el CSCAE y finalista en los Premios Arquitectura Plus by Daikin convocados por Grupo Vía en la categoría Under40. 

Nos llena de orgullo que un proyecto pequeño, casi de acupuntura y ubicado en una recóndita aldea de una comarca del interior de la provincia de Castelló sea reconocido por tantos jurados de prestigio junto a obras de mayor alcance y escala. Desde el primer momento quisimos que fuese un proyecto arraigado al territorio, sensible, humilde, respetuoso con el entorno en el que se ubica pero no mimético, en el que el uso de la cerámica pudiese fusionarse con un entorno natural que, lejos de transformarse de manera radical, permitiese poner en valor la identidad del lugar y recuperase su valor patrimonial y comunitario.