nuevo curso: tic tac, tic tac… piano piano pronto cumple diez años
Pasaron las vacaciones de verano en las que parece que el tiempo se detiene pero, de repente, vuelve septiembre. Este curso (sí, seguimos con mentalidad de curso escolar, que nos ayuda a articular la vida con sus altos festivos) es para nosotras importante porque la próxima primavera cumpliremos 10 años como estudio. Y es una cifra que nos da un poco de vértigo: ¿dónde estamos? ¿dónde nos gustaría estar? A veces las respuestas no son las que habríamos imaginado tiempo atrás, pero son las que son.
En este año de celebración nos hemos propuesto escribir más, no solo de nuestros proyectos sino también de lo que anhelamos que ocurra, o incluso atrevernos con más textos críticos de cierta actualidad para todos los públicos en relación con lo que nos interesa de la arquitectura.
En esta pequeña ventana abierta a quien nos quiera leer vamos a permitirnos sincerarnos. Cumplir una cifra redonda supone respeto (no es poco haber podido mantener una empresa estos años, haber podido formar a personas y colaborar con tantas otras), responsabilidad, pero también la oportunidad de reconocer aciertos, aprendizajes y, lo más importante, poder echar la vista atrás para decidir cómo nos gustaría enfocarnos en 10 años o más.
El contexto personal, social, geográfico o administrativo, sumado a las personas o los proyectos con los que nos unimos y las serendipias, es lo que finalmente nos define, independientemente de los anhelos o las ideas premeditadas o pajaritos que una tuviera en su día. A pesar de cuestiones por mejorar, en estos años sentimos que hemos avanzado sobre pasos seguros y que, a nivel de marca, estamos creando algo sólido que nos permite ser reconocibles en nuestra manera de expresarnos y resolver los proyectos. Aquí un pequeño repaso de lo que viene en Piano Piano en los próximos meses:
Son varios los proyectos que tenemos en cocina a la espera de obtener presupuestos de empresas constructoras que permitan poder construirlos. Cualquiera cuyo trabajo se desarrolle en nuestro campo o esté pensando en construir, reformar o rehabilitar (muy probable si nos estás leyendo) sabrá de la delicada situación de los presupuestos, del vaivén de los precios, de la falta de mano de obra y de la dificultad económica de llevar los proyectos adelante en tales circunstancias. Pero no pasa nada, los proyectos de arquitectura son carreras de fondo y lo importante es disfrutarlos finalizados. En este punto, en diferentes fases, se encuentran la rehabilitación de una alquería en l’horta de Meliana, un rincón de reposo en medio de nuestra apreciada huerta protegida, o La casa espacial, una vivienda entre medianeras en un barrio periférico de Castelló de la Plana en la que hemos querido trabajar a partir de un imaginario mediterráneo contemporáneo con geometrías posmodernas y una estética ligeramente surrealista: rombos, cilindros, triángulos y pequeños motivos de color que den lugar a cierto carácter naïf y escenográfico.

También la Casa cuatro estaciones en Alfafar, una casa con un patio interior escondido que nos hace pensar también en lo mediterráneo pero, esta vez, desde lo lúdico, en el sonido del agua cayendo a una fuente, en las celosías que filtran visualmente los espacios y donde determinados elementos ornamentales y patrones geométricos construyen una atmósfera de calma y de brisa que viene del mar.

En desarrollo de ejecución se encuentran una vivienda en Llíria, la primera vez que nos vamos a atrever con una vivienda de paja en la que los propietarios van a tener una implicación muy activa en su construcción, o un edificio de viviendas en Nazaret, el tercer proyecto que haremos junto a uno de nuestros clientes más apreciados.
Otros tantos son los proyectos que ya pasaron por esta fase y que están a punto de iniciar la obra: Casa mira qui passa, una vivienda pasante entre dos calles en el casco de Cheste de la que, antes de irnos de vacaciones, finalizamos los trabajos de demolición de la antigua edificación y, por último, una reforma en el barrio de Russafa en la que curvas, arcos y cilindros se superponen en forma de pilares, armarios o pasos, simulando secuencias de pequeñas escenas y perspectivas enmarcadas, y en la que el trabajo en madera va a definir gran parte del proyecto.

Un proyecto que nos hace mucha ilusión y que se encuentra en esa fase inicial sugerente es una vivienda en un precioso bosque entre pinos, bancales y olivos. Para nosotras supone la primera ocasión de acercarnos a un proyecto en el que resolver arquitecturas residenciales en contacto con la naturaleza y poder crear un refugio a partir de muy diversas referencias. Por el momento soñamos con una casa llena de vida, libros, arte y color que se despega del suelo y que enmarca el paisaje a través de ventanas escogidas y espacios intermedios.
En cambio, a punto de concluir se encuentra la Casa del arcs, una vivienda esquinera en el barrio del Cabanyal que esconde sorpresas tras una falsa fachada.

Para finalizar, llevamos un tiempo con cierto empeño en traspasar las fronteras de la arquitectura y, entre otros proyectos, este será el año en el que podamos comercializar mínima, tanto en su versión de colección cerámica como en un pequeño bocado de mobiliario: una mesa de centro con el mismo espíritu con el que nació la colección cerámica: color, alegría, geometría y fluidez. Se trata de una mesa pensada tanto para interior como exterior y que adquiere un aire de “objet trouvé” sin dejar de lado su función práctica como pieza de mobiliario y en la que la combinación de piezas posibles es prácticamente infinita. Aquí una muestra:

Bienvenido, curso de celebración.